Que tanto he dormio
se han llevao a mi mare de mi alma
yo no la he sentío.
yo no terelo una puerta
adonde llamar
yo no tenía nada más que la tuya
la encuentro cerrada.
Las letras, las palabras de fandangos, soleares y seguirillas. De alegrías, bulerías, cantiñas y malagueñas. De quejíos y lamentos. De palmas y jaleos. De Andalucía, Extremadura, Cataluña y Murcia. Letras que me erizan el pelo. Flamenco.
Por la zona de comentarios, el lacito azul que aparece arribita en la web, recibo cada día muchos magníficos comentarios de ustedes que me visitan. No sabéis cuánta ilusión me hacen todos ellos, que ya sabéis que se publican aquí, o al menos parte de ellos:
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Uno de ellos me pidió hace poco fandangos del Niño Gloria. Y yo no puedo más que ceder, porque también disfruto como un niño escuchando a este genio del fandango, cuyo personalísimo estilo hemos escuchado en voces de tantos otros grandísimos artistas. Ea.
Uno de los temas más bonitos de la pareja andaluza. Junto con Nuevo día, de esas canciones mágicas que pueden envolver un salón, llenarlo de las notas de impresionante fuerza del grande Manuel, y de la voz profunda, gitana, joven, flamenca, de Lole.
Me piden las letras de estas alegrías del Cigala. Pues ea, aquí están.
Hace una semana tuvimos uno de esos findesemanas grandes, de los que a mi me gustan. Fuimos con unos amigos a ver a Cristóbal, al Bar de Luci. Uno de esos lugares auténticos de los que ya os he hablado en otras ocasiones.
Parecía que, como ocurre algunas veces, iba a ser una noche muy normalita y no iba a pasar nada. Pero el Bar de Luci pocas veces decepciona. Pasó por allí un chaval con una caja flamenca "por ver si se montaba algún cacao", como hacemos algunos. Al principio costó un poquito arrancarse. Cuando llegó la guitarra ya se hizo fácil. Lástima que no durase mucho, pero tampoco estaba yo en mis mejores momentos.
De todas formas estuve agustísimo. Ya echaba de menos una de aquellas. Una de las que cantamos fueron unas alegrías. Y me acordé de aquellas de Morente, que llevo con ellas toda la semana en la cabeza. Qué grandes estas alegrías. Y que me ha vuelto a traer a la memoria la petición de unas letrillas que me hicieron hace unos días desde Venezuela.
Y es que, qué mejor que unas buenas alegrías aderezadas con un poquito de Alberti y otro poquito de Morente...